Cuando suben las temperaturas, pocas elaboraciones resultan tan apetecibles como una crema fría suave, ligera y llena de sabor. Esta receta de salmorejo de aguacate es una versión original de nuestro clásico andaluz, con una textura especialmente cremosa y un toque cítrico que potencia la frescura del plato.
El aguacate aporta untuosidad y un sabor delicado. Además, incorporar limón negro (loomie) añade un matiz ligeramente ácido y aromático que transforma este plato en una propuesta más sofisticada. Si buscas una alternativa diferente para los días calurosos, este salmorejo de aguacate puede convertirse en uno de tus imprescindibles del verano.
|
⏱️ Preparación 15 min |
❄️ Reposo 1 – 2 h |
🍽️ Raciones 2 personas |
|
👨🍳 Dificultad Muy Fácil |
🍋 Clave Limón Negro |
🥑 Tipo Crema Fría |
Ingredientes necesarios
- 2 aguacates maduros
- Un chorrito de zumo de lima
- Unos 20 g de pan del día anterior
- Agua para remojar el pan
- ½ cucharadita de limón negro en polvo
- Un chorrito de vinagre de Jerez
- ½ diente de ajo
- Sal al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
Para decorar:
- Pipas peladas y tostadas
- Tomates cherry
- Limón negro en polvo
La calidad de los ingredientes es clave, especialmente del aceite de oliva y del aguacate, ya que marcarán gran parte del sabor final.
Receta paso a paso
1. Preparación de la base (El aguacate y el pan)
Comienza poniendo el pan en remojo con un poco de agua. Corta el aguacate por la mitad con la ayuda de un cuchillo. Retira el hueso y extrae toda la pulpa utilizando una cuchara. Colócala en un recipiente y añade un chorrito de lima. Este toque cítrico ayuda a equilibrar el sabor y además evita que el aguacate se oxide rápidamente.

2. El triturado: cómo conseguir la textura perfecta
Escurre ligeramente el pan e incorpóralo a la mezcla de aguacate. Añade el limón negro, el vinagre, el ajo y una pizca de sal y tritúralo todo. Si buscas una crema más ligera y sedosa, puedes añadir un poco más del agua del pan. Hazlo poco a poco para controlar la densidad. El objetivo es obtener una textura uniforme y sin grumos.

3. La emulsión con el aceite de oliva
Uno de los secretos de cualquier buen salmorejo está en la emulsión final. Mientras sigues triturando, añade el aceite de oliva virgen extra lentamente para que se integre progresivamente. Esto permitirá conseguir una textura mucho más aterciopelada. Una vez listo, reserva el salmorejo de aguacate en la nevera hasta que esté bien frío. El reposo ayudará a intensificar los sabores y hará que resulte todavía más refrescante.
El secreto gourmet: ¿Por qué añadir Limón Negro a tu salmorejo?
El limón negro o loomie es un ingrediente muy utilizado en diferentes cocinas tradicionales por su perfil aromático complejo.
A diferencia del limón fresco, aporta notas cítricas menos agresivas, con ligeros matices especiados y un punto ácido muy equilibrado. En esta receta de salmorejo de aguacate, su función va más allá de aportar frescura: añade profundidad y convierte una elaboración sencilla en un plato con personalidad.
¿Con qué acompañar esta receta? (Tomates cherry y pipas tostadas)
Los acompañamientos ayudan a crear contraste tanto en textura como en sabor.
Para esta propuesta, los tomates cherry aportan jugosidad y un punto ligeramente ácido que combina muy bien con la cremosidad del aguacate. Córtalos en cuartos y colócalos sobre la crema justo antes de servir. Las pipas peladas y tostadas añaden un toque crujiente muy agradable.
Finaliza el plato con una pequeña cantidad de limón negro en polvo para reforzar los aromas y conseguir una presentación más cuidada. Una receta sencilla, refrescante y con un punto diferente que demuestra que los clásicos también admiten nuevas versiones.