El Ajo Deshidratado: propiedades, conservación y usos en cocina

El ajo deshidratado se ha convertido en un ingrediente indispensable en muchas cocinas e industrias alimentarias por su practicidad, larga duración e intenso sabor. Este condimento no solo realza el sabor en nuestras elaboraciones, sino que también conserva parte de las propiedades del ajo fresco. En este artículo descubrirás cómo se elabora, sus beneficios para la salud, la mejor manera de conservarlo y los principales usos culinarios.

¿Cómo se hace el ajo deshidratado?

El ajo deshidratado se obtiene a partir de dientes de ajo fresco que pasan por un proceso de secado o deshidratación controlado. El procedimiento básico es el siguiente:

  1. Selección y limpieza:  la selección de la materia prima es muy importante para conseguir y buen producto final. Los dientes de ajo son seleccionados y posteriormente pelados y lavados. 
  2. Corte: los ajos se pueden laminar, picar o dejar enteros según el resultado deseado. 
  3. Deshidratación: se secan mediante deshidratadoras de aire caliente.
  4. Envasado: una vez seco es envasado para su posterior venta o consumo.

El resultado es un producto seguro, de fácil almacenamiento y con un sabor concentrado. Nosotros además lo elaboramos con ajo español, que cultivamos nosotros mismos en distintas zonas de Andalucía. 

Propiedades nutricionales y beneficios del ajo deshidratado

El ajo es considerado un superalimento desde la antigüedad. Durante siglos, ya sea en el antiguo Egipto o Grecia, se ha consumido por sus propiedades bactericidas o para sanar problemas de circulación, entre otras dolencias. Los estudios actuales constatan que el ajo ayuda al organismo a mantener el mecanismo de defensa natural y tiene un efecto positivo en el metabolismo del azúcar en el cuerpo. Los prebióticos, que actúan estimulando el crecimiento y/o la actividad de alguna de las especies de bacterias que aportan beneficios a la salud del organismo, se encuentran presentes de forma natural en el ajo.

Hay que tener en cuenta, cuando hablamos de ajo deshidratado, que hay estudios que indican que la formación de alicina se inactiva irreversiblemente a temperaturas superiores a 60°C, por lo que el ajo deshidratado puede perder la capacidad de formar alicina, un compuesto al que se le atribuyen algunas de sus propiedades, siempre que el proceso de desecado supere los 60º C. 

Sim embargo, tras el proceso de deshidratación, hay  nutrientes presentes en el ajo común se concentran de forma considerable. Nutrientes como la fibra o las proteínas se multiplican por 4 cuando el ajo es deshidratado. 

¿Cómo se conserva el ajo deshidratado?

La gran ventaja del ajo deshidratado es su larga vida útil si se almacena correctamente. Para prolongar su sabor y aroma te recomendamos: 

  • Guarda el ajo deshidratado en envases herméticos: esto evitará que absorba humedad y lo protegerá de insectos indeseados.  
  • Colócalo en un lugar fresco, seco y oscuro, lejos de fuentes de calor.

En buenas condiciones, el ajo deshidratado puede durar 24 meses manteniendo su calidad.

Usos del ajo deshidratado en la cocina

El ajo deshidratado es uno de los condimentos más versátiles y fáciles de usar. Se adapta a múltiples recetas sin necesidad de tener que manipular el ajo fresco. Algunos de sus usos más comunes son:

  • Sopas y guisos
  • Marinadas y adobos
  • Salsas y aliños
  • Elaboración de masas saladas (panes, picos, etc). 

Para cocciones en líquido, como guisos y sopas, puedes añadirlo directamente. También se puede rehidratar en agua para poder usarlo de forma similar al ajo crudo.


En La Abuela Carmen nos esforzamos por mantener informados a nuestros lectores sobre investigaciones relevantes en el ámbito de la salud y los beneficios potenciales de productos derivados del ajo. Es importante destacar que esta información se ofrece solo con fines informativos y no reemplaza el consejo médico. Recomendamos que consulte a su médico o profesional de la salud de confianza para recibir asesoramiento adecuado, especialmente tiene alguna inquietud de salud.

Fuentes principales:

Krest & Keusgen (2000)

Córdova Betancourt (2010)

Bioavailability of Organosulfur Compounds after the Ingestion of Black Garlic by Healthy Humans (Alicia Moreno-Ortega 1,2,* , Gema Pereira-Caro 1,2 , Iziar A. Ludwig 3,†, María-José Motilva 3,‡ and José Manuel Moreno-Rojas 1,2,*)